En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), las expensas se han convertido en un desafío económico significativo para propietarios e inquilinos. En marzo de 2025, el costo promedio de las expensas alcanzó los $239.795, lo que representa un aumento interanual del 110,64%2. Este incremento supera ampliamente la inflación registrada, lo que pone de manifiesto la necesidad de optimizar la gestión de los consorcios para aliviar esta carga financiera.

Factores que impulsan los costos

Los principales componentes de las expensas incluyen:

  • Sueldos del personal: Representan más del 35% del total, siendo el rubro más significativo.
  • Gastos operativos y de mantenimiento: Estos pueden alcanzar hasta el 49% en edificios grandes, debido a servicios como limpieza y seguridad.
  • Servicios públicos: Aunque su impacto es relativamente estable, representan entre el 14% y el 16% del total.
  • Mantenimiento extraordinario y obras: Aunque menos frecuentes, estos gastos pueden ser significativos cuando se presentan.

La importancia de la eficiencia en la gestión

Una gestión eficiente no solo puede reducir costos, sino también garantizar el mantenimiento del patrimonio del edificio. Algunas estrategias clave incluyen:

  1. Transparencia en la administración: Revisar detalladamente las facturas y cotejar los gastos con la facturación correspondiente puede evitar gastos innecesarios.
  2. Economías de escala: En edificios grandes, distribuir los costos entre más unidades funcionales puede reducir el impacto porcentual de ciertos rubros.
  3. Uso de tecnología: Herramientas digitales como plataformas de gestión de consorcios pueden optimizar procesos y mejorar la comunicación entre los propietarios.
  4. Iniciativas de ahorro: Por ejemplo, el Banco Ciudad ofrece un reintegro del 20% en expensas pagadas a través de su billetera digital, lo que puede aliviar parcialmente la carga económica en aquellos consorcios que eligieron a ese Banco como prestador.

Conclusión

La realidad de los costos de expensas en CABA exige un enfoque proactivo y colaborativo. Optimizar la gestión no solo es una cuestión de ahorro, sino también de preservar el valor del patrimonio y garantizar una convivencia armónica en los edificios. Con transparencia, tecnología y estrategias de ahorro, es posible enfrentar este desafío de manera efectiva.