Los espacios comunes en los consorcios son áreas compartidas que forman parte del régimen de propiedad horizontal. Estos lugares, como pasillos, terrazas, patios, parrillas y lavanderías, son esenciales para la vida comunitaria, pero también pueden ser fuente de conflictos si no se utilizan adecuadamente.
¿Qué regula los espacios comunes?
En Argentina, los espacios comunes están regulados por el Código Civil y Comercial de la Nación, específicamente en los artículos 2042 a 2071. Este marco legal establece que los consorcistas tienen derechos y obligaciones sobre estas áreas, y que su uso debe ser equitativo y respetuoso. Además, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), existen disposiciones específicas, como protocolos de recomendaciones para el uso de espacios comunes, que buscan garantizar la convivencia y el respeto mutuo2.
¿Qué debemos saber sobre su uso?
- Derechos y responsabilidades: Todos los propietarios e inquilinos tienen derecho a usar los espacios comunes, pero deben hacerlo respetando las normas establecidas en el reglamento de copropiedad y las decisiones tomadas en las asambleas.
- Mantenimiento: Es responsabilidad de todos los consorcistas contribuir al cuidado y limpieza de estas áreas.
- Normas específicas: Algunos consorcios pueden establecer reglas adicionales, como horarios para el uso de parrillas o restricciones en el uso de terrazas.
¿Cómo utilizarlos sin generar conflictos?
- Respeto mutuo: Evitar actividades que puedan molestar a otros vecinos, como ruidos excesivos o uso exclusivo de áreas compartidas.
- Comunicación: Informar a los vecinos sobre el uso planificado de espacios comunes, especialmente en el caso de reuniones o eventos.
- Cumplimiento de normas: Seguir las reglas establecidas en el reglamento de copropiedad y las decisiones de las asambleas.
Resolución de conflictos
Si surgen desacuerdos sobre el uso de los espacios comunes, es recomendable:
- Dialogar directamente con las partes involucradas.
- Organizar reuniones vecinales para discutir y resolver el problema.
- Recurrir a mediación comunitaria en casos más complejos.
Los espacios comunes son una oportunidad para fortalecer la convivencia y el sentido de comunidad en los consorcios. Con un uso responsable y respetuoso, es posible disfrutar de estos lugares sin generar conflictos y promover un ambiente armonioso para todos.
